El auge del “turismo regenerativo”: más allá de la sostenibilidad
“Viajar para sanar”, una frase que vuelve a mí cada vez que pienso en cómo el turismo está recuperando su sentido más profundo: conectar, cuidar y transformar. No viajo solo para descubrir lugares nuevos; viajo para entenderlos, para dejar algo bueno atrás. Durante años, la sostenibilidad fue el techo del sector. Reducíamos el consumo de plástico, respetábamos el entorno, promovíamos prácticas responsables, y con eso parecía suficiente. Pero el mundo cambió. Hoy enfrentamos un planeta herido, con crisis climáticas, pérdida de biodiversidad y desigualdades acumuladas. En esta realidad, ya no basta con “no dañar”: tenemos la responsabilidad —y también la oportunidad— de sanar. Por eso me inspira el turismo regenerativo, una corriente que va más allá de la sostenibilidad y propone devolverle al entorno más de lo que tomamos. No es un concepto teórico ni una palabra de moda. Es una forma distinta de viajar que invita a restaurar ecosistemas, revitalizar comunidades y fortalecer culturas locales. Me gusta pensar que el viajero deja de ser un espectador para convertirse en un aliado, en alguien que aporta, aunque sea a pequeña escala, al bienestar de un lugar. Lo que más me llama la atención de este movimiento es su mirada integral. No se trata
Ciudades fuera del radar que se convierten en protagonistas
Cuando pensamos en turismo, solemos imaginar grandes capitales y destinos icónicos. Sin embargo, como viajero curioso y observador de tendencias, me entusiasma ver cómo muchas ciudades consideradas “secundarias” —lugares que no son el centro de atención de su país— están empezando a robarse el protagonismo. Estos destinos nos recuerdan que el turismo no solo impulsa economías locales, sino que también cambia nuestra forma de vivir, conectarnos y explorar culturas auténticas. En los últimos años, dos factores clave han impulsado este fenómeno: el overtourism —la saturación de lugares como Roma, Florencia o Venecia— y el movimiento del slow travel. Cada vez más viajeros buscan evitar las multitudes y descubrir experiencias genuinas y asequibles. Este cambio ha llevado a alternativas como Bolonia, Perugia y Catania en Italia; Porto (Portugal), Quebec (Canadá), Kyoto (Japón); o incluso ciudades estadounidenses como Asheville (Carolina del Norte) y Milwaukee (Wisconsin). Esta búsqueda de autenticidad también se refleja en Asia, donde destinos como Chiang Rai (Tailandia) y Fukuoka (Japón) ofrecen serenidad, cultura y sabores locales únicos. Tomemos el caso de Gante, en Bélgica. Esta ciudad, antes considerada un simple intermedio entre Bruselas y Ámsterdam, se ha convertido en un imperdible por su mezcla de canales históricos, festivales de arte y
Historias reales que inspiran: cómo emprendedores destacaron en gastronomía y turismo
Detrás de cada emprendimiento exitoso hay una historia de visión, resiliencia y mucha pasión. Como entusiasta de la gastronomía y el turismo, me mueve la curiosidad por descubrir cómo surgen y se desarrollan los proyectos que dan vida a estos sectores. Detrás de cada emprendimiento exitoso hay historias de pasión, visión y esfuerzo, y es justamente esa energía la que me impulsa a seguir de cerca cada propuesta que surge en el sector. Un ejemplo claro de cómo la pasión y la creatividad se traducen en resultados concretos lo encontramos en Colombia con Álvaro Clavijo, quien ha llevado su restaurante “El Chato” a estar entre los mejores del mundo según The World’s 50 Best Restaurants y Latin America’s 50 Best Restaurants. Su propuesta, basada en ingredientes locales, creatividad y sostenibilidad, lo ha convertido en uno de los grandes embajadores de la nueva cocina latinoamericana. Más allá de su propio éxito, Clavijo impulsa nuevas generaciones de chefs y expande su visión con proyectos como Selma y Espíritu en Medellín, demostrando que lo local también puede proyectarse a escala global. En turismo también hay ejemplos que vale la pena destacar. Me inspira mucho la trayectoria de Amos Wekesa en Uganda, un emprendedor que con
Conexiones, tendencias y oportunidades: cómo sacar el máximo provecho de los eventos globales de turismo
Viajar y descubrir destinos es apasionante, pero estar en una feria global de turismo es vivir el corazón mismo de la industria. Es entrar a un espacio donde se cruzan culturas, innovación y negocios en tiempo real. En otras palabras: es un “mercado mundial” en el que todos hablamos el mismo idioma, el de los viajes y las experiencias. Para quienes invertimos y creemos en el turismo como motor de desarrollo, estos eventos no son opcionales, sino una cita obligada para conectar, aprender y abrir puertas que transforman proyectos en realidades. Participar en estas ferias internacionales genera beneficios que van mucho más allá de una tarjeta de presentación. Permite crear conexiones de alto valor con turoperadores, inversionistas, proveedores tecnológicos y destinos de todo el mundo. Además, te ofrece visibilidad internacional, al posicionar tu marca frente a medios especializados y compradores estratégicos. Y lo más importante, te brinda la oportunidad de ponerte al día con las tendencias que están transformando la industria, desde el turismo regenerativo hasta la digitalización, la inteligencia artificial y las experiencias inmersivas. Entre los eventos más relevantes destacan FITUR (Madrid), gran punto de encuentro del mundo hispanohablante y europeo; ITB Berlín, la feria más grande y global en volumen
Turismo Regenerativo: Más Allá de la Sostenibilidad
En los últimos años, hemos sido testigos del crecimiento vertiginoso del turismo, posicionándose como uno de los sectores de mayor expansión, solo superado por la tecnología, que está siendo potenciado aún más por el avance exponencial de la inteligencia artificial. Como lectores habituales sabemos del impacto económico del turismo y su influencia crucial en la sostenibilidad. Sin embargo, hoy quiero explorar un tipo de turismo que está ganando cada vez más relevancia: el turismo regenerativo. Este enfoque va más allá de ser precisamente sostenibilidad, buscando no solo mitigar el impacto ambiental, sino también contribuir activamente a la restauración y mejora del medio ambiente. El turismo regenerativo se distingue por sus actividades diseñadas no solo para reducir el impacto negativo del turismo convencional, sino también para fortalecer la resiliencia ambiental frente al cambio climático. En respuesta a los desafíos actuales de la industria turística, este enfoque emerge como una opción necesaria y responsable. Un ejemplo destacado de este modelo es el Proyecto The Good Concierge, presentado en el portal labuenahuella.org, donde se destaca a Víctor Fernández Morales como Co-Fundador y Director del Proyecto. El Resort Pula Golf en Mallorca se posiciona como líder en Hostelería Regenerativa Competitiva. Desde su fundación en 1996, el